lunes, 6 de enero de 2025

TSCHOFENIG CAZA EL ÁGUILA EN UN FINAL EMOCIONANTE

Tras una emocionante jornada en Bischofshofen, ha sido Daniel Tschofenig el austriaco que ha acabado cazando el águila dorada. Tres pretendientes tenían el trofeo a mano, llegando con posibilidades igualadas a la última jornada: Stefan Kraft lideraba la competición con tan solo 0,6 puntos de ventaja sobre Jan Hörl. En tercera posición estaba Tschofenig, el más joven de los contendientes, a 1,3 puntos del liderato. Los errores han acabado siendo cruciales. Tschofening no ha conseguido los saltos más largos, pero sí los mejor puntuados. Ya se sabe, el diablo está en los detalles. 



El mito de siempre.


En esta jornada de suspense se podía prescindir del resto de saltadores de otras nacionalidades, reducidos a meros espectadores del intercambio de cuchillos voladores de los tres saltadores austriacos. Ni Kobayashi, ni Wellinger, ni Granerud, ni Paschke, ni siquiera Deschwanden o Forfang, han tenido nada que decir. La tournée ha sido, de principio a fin, una yuxtaposición de saltos austriacos ganadores.  


Al acabar la primera manga, Kraft gozaba de cierta ventaja, aunque escasa, que le permitía soñar con una segunda tournée. Hörl no le había puesto las cosas fáciles, con un primer salto de 140,5 metros, que obligaba a los demás a subir la apuesta. Kraft ha conseguido mantener la primera posición, con un salto más corto (136 metros), pero muy compensado por el viento (+18 puntos). En cambio, Tschofenig parecía flaquear, con un salto de igual distancia que el de Kraft, pero peor puntuado. Partía en la segunda manga en la quinta posición, a cuatro puntos del liderato de Kraft.


Un pasito hacia la victoria final. O eso parecía. 


Sin embargo, la remontada de Tschofenig en la segunda manga ha sido espectacular. El saltador de nariz aguileña de Achomitz ha realizado un salto de 140,5 metros, excelentemente ejecutado. Los jueces lo han puntuado con 19 y algún 19,5. Su paso por la tumba había durado poco. Le tocaba entonces el turno a Hörl. Su segundo salto se ha ido todavía más lejos, hasta los 143 metros. Pero, para su desgracia, el aterrizaje había sido defectuoso. A punto ha estado de rozar la nieve con el trasero y con un brazo ha tratado de equilibrar su postura para evitar la caída. Él mismo se ha dado cuenta de su error, que le iba a privar del triunfo final. Los jueces no han sido indulgentes: a pesar de la distancia, su salto, puntuado en torno a los 16 puntos, quedaba por detrás del de Tschofenig, que pasaba a liderar la prueba y la clasificación general. 


Daniel Tschofenig concentrado antes del salto del día. 

Un aterrizaje de 19,5 puntos. 

Hörl prepara su respuesta. 

143 metros, pero casi se va al suelo.


Llegaba el turno de Kraft, último saltador de la jornada. En ese momento, un inoportuno viento ha hecho acto de presencia, interrumpiendo el devenir fluido de la jornada. Ese suspense, magnificado por la organización, ha roto los nervios de Kraft, lo ha dejado frío allá arriba, encaramado en lo alto del trampolín, mientras Tschofenig trataba de combatir su nerviosismo haciendo cucamonas delante de las cámaras. 



La tensa espera.


Finalmente se daba paso al salto de Kraft, que no se lo ha pensado dos veces. Se ha lanzado al vacío con su estilo agresivo, pero no ha encontrado aire para planear. Su vuelo se ha quedado en 137,5 metros, siendo las puntuaciones de estilo y las compensaciones algo inferiores a las del salto de Tschofenig. Al ver los resultados de su salto se le veía claramente amargado, sin ganas de sumarse a la fiesta austriaca en honor de Tschofenig que ya estaba en marcha. Había bajado de golpe a la tercera posición, desvaneciéndose en el aire frío del Paul-Auẞerleitner toda posibilidad de conseguir una segunda águila. 



La cara, la cruz.

El águila para Tschofenig, el shock para Kraft.


A pesar de la sonrisa, Tschofenig parecía sentirse incluso un poco culpable por la derrota de Kraft (un poco a la manera de Pogačar con respecto a Roglič tras la crono de La Planche des Belles Filles en el Tour de 2020). Era también esta vez el joven derrotando al viejo, un mito muy antiguo. El veterano no solo no había conseguido su preciada ave, sino que había sido trinchado como un pollo cuyo único tono dorado era el de la cocción del horno. Habrá que ver cómo serán las cenas a partir de ahora en las concentraciones austriacas. Las demás selecciones habían sido simples comparsas en una competición secuestrada por los austriacos, pero finalmente convertida en algo trepidante hasta el último segundo.


Cualquiera de los tres habría merecido la victoria final.


sábado, 4 de enero de 2025

NUEVO HAT-TRICK AUSTRIACO

Sin espacio para la sorpresa, de nuevo tres austriacos han conseguido las tres primeras posiciones en el Bergisel de Innsbruck. Stefan Kraft ha vuelto a demostrar que es el saltador más experimentado de esta selección austriaca que está avasallando a la competencia. Aún así, poco espacio saca a Hörl y Tschofenig, de forma que estos tres saltadores acabarán por jugarse la tournée en Bischofshofen. 

Parece mentira que sea su primer triunfo en Innsbruck. 

Rompiendo con el esquema habitual, ha sido una jornada plácida en Innsbruck, radiante y sin interrupciones, en la que todos los saltadores han tomado la salida desde la puerta 10. Casi se diría que ha sido una jornada sin emoción, salvo por el hecho de que los tres primeros, Kraft, Hörl y Tschofenig, han estado muy igualados. Los realizadores se han recreado, como suele ser habitual, con las vistas de la ciudad a los pies del trampolín, con una iglesia con cementerio como edificación más cercana, a modo de memento mori para los saltadores. 


Kraft y Tschofenig dominan la caldera de Innsbruck desde las alturas. 


A pesar del triunfo de Kraft en el cómputo de ambos saltos, el salto más prolongado del día ha sido obra de Jan Hörl en la primera manga, con 134 metros, pero 6,7 puntos de descuento por viento. El momento culminante de la prueba, como no podría ser de otra forma, ha tenido lugar en los últimos tres saltos de la segunda manga. Se ha roto un tanto la monotonía con un duelo a tres bandas muy emocionante. Tschofenig, que partía en tercera posición al iniciar la segunda manga, ha realizado un buen salto de 129 metros, que le permitía superar a Deschwanden pero que era quizá demasiado corto para optar por la victoria. Inmediatamente después ha saltado Kraft. Su salto ha sido largo (132,5) y de buena ejecución, colocándose en primera posición. Finalmente Hörl tenía que hacer valer su primer salto de 134 metros, partiendo con buena renta, pero su segundo salto ha sido ligeramente más corto que el de Kraft (132 metros) y un poco peor ejecutado (casi se va de morros, aunque los jueces han sido indulgentes), de manera que ha tenido que conformarse con la segunda posición. 


El primer salto de Hörl, de 134 metros.

Un telemark poco ortodoxo de Hörl en el segundo salto, la diferencia con el ganador.


Deschwanden, Forfang, el joven Ortner y sobre todo Wasek (la gran figura polaca en esta tournée) han tenido una buena jornada. Por contra, no ha sido el día de Granerud ni de Geiger, incapaces de pasar el corte de la primera manga. Kobayashi sigue sin mostrar ni un atisbo de su clase. 


Geiger casi se cae en el primer salto. No pasará de ronda. 

Maximilian Ortner extramotivado. 


La general ha quedado muy ajustada, estando todo por decidir de cara a Bischofshofen. Kraft lidera la tournée, con Jan Hörl tan solo a 0,6 puntos. El ganador el año pasado en Innsbruck está siendo muy regular y casi inexpresivo durante toda la tournée. Daniel Tschofenig se sitúa también muy cerca, a 1,3 puntos. El torneo se va a decidir por cuestión de ligeros errores. En cuarta posición, con más dificultad de discutir el pódium austriaco, se encuentra Gregor Deschwanden, a 23,8 puntos de la cabeza. 


Deschwanden finalmente cuarto, también en la general. Una actuación muy destacable en conjunto. 


Repasemos los resultados de Bischofshofen de los tres saltadores de cabeza. Kraft ganó el año pasado en este trampolín, consiguiendo la tercera posición en 2013, 2015 y 2019. Es de los tres el saltador con más resultados en este trampolín, dada su edad. El mejor resultado de Hörl es solamente una tercera posición en 2022, aunque es su saltadero local. Tschofenig, más joven, tiene una victoria en la Continental Cup de 2021. El Paul-Auẞerleitner-schanze es un trampolín más largo, más agreste, que permite más vuelo, y en el que Kraft puede hacer valer su primera posición y su experiencia planeadora. De todas maneras, yo no sabría por cual de los tres apostar.


Mirada de cazar su segunda águila. 

miércoles, 1 de enero de 2025

UN ASUNTO AUSTRIACO

El torneo de los Cuatro Trampolines continúa siendo una cuestión austriaca. Hoy, en la competición de año nuevo de Garmisch-Partenkirchen, han acaparado dos posiciones del pódium. El afortunado en esta ocasión ha sido Daniel Tschofenig. Con su perfil aguileño ha cortado el aire en dos saltos largos de 141,5 y 143, este segundo superando el límite del trampolín. Aun así, el salto más largo del día ha corrido a cargo de Michi Hayböck, finalmente tercero. Lo squalo del salto de esquí nos tiene acostumbrados a saltos largos, seguidos de otras muestras de inconstancia: esta vez ha conseguido el salto más largo de la historia del trampolín de Garmisch-Partenkirchen, con 145 metros, con una excelente nota de estilo (poco usual en él), pero descuento por viento favorable. Se baten récords en todos los deportes, también en el salto de esquí, aunque ya se sabe que los récords en salto de esquí son una cosa circunstancial, casi involuntaria: son saltos excesivamente buenos que escapan al rigor conservador de los jueces.


El ganador de la jornada, Tschofenig. 


El récord del día. Solo le ha valido para la tercera posición. 

La reacción del equipo austriaco: Ortner y Kraft boquiabiertos. 


Ha sido una jornada bastante apacible, en la que todos los saltadores han podido iniciar su descenso desde la salida 14. Solo al final de la segunda manga, cuando quedaban seis saltadores, el viento ha hecho aparición. Un viento flojo, que parecía más una excusa para que la organización hiciera su show habitual de walkie-talkies y despliegue. La cuestión es que los últimos seis saltos se han ralentizado un poco, aportando un toque de suspense a la prueba. 


Otro de los protagonistas del día ha sido Gregor Deschwanden. El suizo, con ese parecido cadavérico a Enric Mas, ha tenido uno de sus mejores días. Ha obtenido la segunda posición y, de momento, queda como gran contendiente de los austriacos. Muchos otros ya han comenzado a descartarse, como Ryoyu Kobayashi (con un día para olvidar), Halvor Egner Granerud o Andi Wellinger. Otros, en cambio, han podido remontar posiciones, siendo el mejor en este apartado Anze Lanisek, que ha aprovechado un trampolín que tiene algo de fetiche para él. 




Gregor Deschwanden mostrando una gran regularidad. 

Tschofe parece enfilado a obtener su águila dorada, que tan bien encajaría con su perfil. Es joven (22 años), ganador del mundial junior en 2022, y está desde hace unos años afianzándose en la élite, en un deporte tan variable como el salto de esquí. Conseguirá su objetivo siempre y cuando se lo permitan sus compatriotas, en especial Jan Hörl y en menor medida Kraft. Este último no ha tenido un día muy destacado, pero Hörl sigue con su inquebrantable regularidad, esperando al Bergisel de Innsbruck, donde ya ganó el año pasado.




Concentración, salto y victoria. 


Así pues, tras este segundo día de saltos, la cuestión se resolverá entre Tschofenig, Hörl, Kraft, Deschwanden y, en menor medida, Forfang, Paschke y Hayböck. Puede ya resultar aburrida esta dominación de los austriacos, pero una completa debacle tendría que venir para que el águila dorada, que se cocinará en la caldera de Innsbruck, no se quede en una de las naciones anfitrionas.


Jan Hörl esperando su momento.