martes, 6 de enero de 2026

UN PREVC, DIEZ AÑOS DESPUÉS

Las previsiones iniciales se han cumplido y Domen Prevc ha conseguido el Torneo de los Cuatro Trampolines, diez años después de que lo obtuviera su hermano Peter. Ha concluido primero en los dos saltos alemanes y segundo en los dos austríacos, completando una Tournée aparentemente fácil y bajo control. No ha habido ni un atisbo de su pasada irregularidad. El camino desde sus inicios en 2015/2016 hasta este punto no ha sido del todo lineal, pues, como ya comenté en una de las últimas entradas, su trayectoria parecía estancada, a pesar de sus inicios francamente prometedores. Pero ha sabido esperar al momento oportuno, de madurez, serenidad y forma física. 

Ya tiene el águila. Como su hermano. 

La competición hoy en el trampolín Paul Auẞerleitner de Bischofshofen ha sido bastante tranquila, con bastante continuidad en los saltos. De todas maneras, el viento de cola ha sido la nota predominante, no pudiendo alcanzarse saltos muy largos (no se ha superado la distancia de 142 metros del saltadero). En la primera manga, Domen Prevc ha impuesto su ley, con un salto de 138 metros y 150,4 puntos. Los saltadores que le seguían en la clasificación general, Nikaido y Embacher, han pinchado un poco en el primer salto, especialmente el japonés (solo 132 metros y 134,9 puntos). 


Nikaido ha subsanado el fallo del primer salto, con otro de 141 metros.


En la segunda manga Domen quizá se ha relajado (solo un poco), concediendo el triunfo a Daniel Tschofenig, en su mejor versión, que repite triunfo en Bischofshofen. De todas maneras, el salto de Tschofenig no ha sido el más largo de la jornada: el mérito corresponde a Ren Nikaido, pero su salto se ha realizado desde una puerta más alta y apenas ha recibido compensación de viento, a diferencia del de Tschofe. El austríaco consigue su décimo triunfo individual (Domen Prevc cuenta ya con 16). El tercer escalón ha quedado para Ryōyū Kobayashi, que de esta manera maquilla un paso por las cuatro colinas que no ha sido del todo satisfactorio. Poco le debe importar ya, en realidad, a alguien que tiene ya tres águilas en su estantería. 


Austria ya tiene una nueva figura (a añadir a la lista).




Tschofenig se resarce y reconoce al justo vencedor final. 


En cuanto a la clasificación general, Jan Hörl ha finalizado segundo (siempre regular y casi siempre exacto en el estilo, pero sin un momento deslumbrante, como el año pasado) y tercero, Stephan Embacher. Este joven de 19 años ha sido uno de los descubrimientos del torneo, o mejor dicho del inicio de la temporada. En esta disciplina que busca siempre la ligereza, la precocidad es casi la norma; de todas maneras, un inicio precoz no es sinónimo de una trayectoria continuamente ascendente. Hay estados de forma que van y bien, mejores momentos para superar la presión que otros, e incluso inconvenientes técnicos que pueden dar al traste con la solvencia de toda una selección (como lo que le ocurre a Noruega actualmente, otrora dominadora). Domen Prevc bien sabe de estas oscilaciones caprichosas. Por eso no ha dejado pasar su oportunidad. 

Estúpido artículo en Marca de clickbait puro y duro sobre las dimensiones de los trajes (y lo que ocultan). Para una vez que se habla de los saltos y es por esto... 


Fiesta eslovena. Con trompetas balcánico-yugoslavas a lo Underground de Kusturica. 


Y hasta aquí, mi paso anual por los saltos de esquí y por los cuatro trampolines. Mañana vuelve la rutina diaria, que en mi otra faceta, es la del ciclismo. Un saludo y hasta dentro de 11 meses y 22 días. 

domingo, 4 de enero de 2026

NIKAIDO IMPIDE EL GRAN SLAM DE PREVC

El Bergisel de Innsbruck es un saltadero propicio a las sorpresas y a los finales ajustados. Así ha sido esta tarde: Ren Nikaido, japonés de 24 años, ha obtenido su primera victoria individual, impidiendo a Domen Prevc extender su dominio sobre los cuatro trampolines. La victoria del japonés se ha producido tan solo por 0,5 puntos de diferencia sobre Domen Prevc, y 0,7 con el tercer clasificado, Stephen Embacher, la nueva sensación austriaca. En más de una ocasión me han dicho que en esto de los saltos parecen caer todos en el mismo sitio, y esa impresión es algo menos falsa en el Bergisel de Innsbruck, un saltadero donde no hay espacio para el error y donde medio metro de diferencia, o medio punto de ejecución, pueden ser decisivos. 

Tres saltadores igualados, pero al final el triunfo ha recaído en Nikaido.


También se requiere un poco de suerte, ya que los vientos de las primeras horas de la tarde son un poco traviesos y juegan malas pasadas. Esta vez no ha sido así, no ha habido apenas interrupciones, a diferencia de en la calificación, en la que los saltadores del tramo final se vieron afectados por un largo parón. De hecho, Domen Prevc obtuvo un mal resultado (tan solo pudo finalizar el 30º), bastante peor que otros saltadores que tuvieron que enfrentarse a las mismas condiciones, como por ejemplo Ryōyū Kobayashi.  

Ese mal resultado abría cierto espacio para la incertidumbre, que Domen se encargó de despejar en su primer salto en el día de verdad, alcanzando los 129,5 metros. Aun así, no fue suficiente, puesto que Hörl, Nikaido y Embacher consiguieron mejores saltos en la primera manga. En concreto, Nikaido y Embacher acabaron empatados. 

El primer salto de Nikaido, que pone las cosas difíciles a los demás. 

Embacher le iguala a puntos. Todo se resolverá en la segunda manga. 


En la segunda manga se vivió algo de emoción. Domen Prevc hizo un gran segundo salto, quedándose a un metro de su primer intento. Para su alivio, Jan Hörl se quedó bastante atrás. Contra todo pronóstico, Nikaido no cedió ante la presión e igualó la marca de Prevc, aunque hiciera un peor salto en conjunto en cuanto a estilo y en compensaciones. Quedó de todas formas por delante del esloveno tras la suma de ambos saltos. Ni él mismo parecía creérselo. Embacher, el último en saltar, se quedó con las ganas: su salto fue medio metro más corto que el de Nikaido y un poco peor compensado. En fin, la cuestión se ha decidido por decimales. Sí, van a tener razón, todos parecen caer en el mismo sitio.  

El aterrizaje de Domen Prevc. Tres diecinueves.

El aterrizaje de Nikaido. Dos diecinueves y un dieciocho y medio. 

Embacher sabe que ha hecho un gran salto. También tres diecinueves, pero medio metro menos que Nikaido.

Nikaido estaba, como es lógico, exultante. Más eufórico de lo que se puede presuponer en un frío japonés de Hokkaido. Con su triunfo se une a Kazuyoshi Funaki (1995, 1997, 1998), Noriaki Kasai (1999) y Ryōyū Kobayashi (2019, 2022), previos ganadores nipones en Innsbruck. A Embacher, en cambio, se le veía bastante decepcionado. Tiene 19 años, lleva acumulando saltos extraordinarios en los últimos meses y se ha quedado esta vez a las puertas de un gran triunfo en casa. Era bastante entendible la mueca decepcionada de su rostro, a pesar de contrastar con la habitual y extraña alegría de todos los competidores al aceptar los resultados. Por su parte, Domen Prevc ha aceptado con bastante deportividad no hacerse con los cuatro triunfos. Ha saludado con varios cabezazos ostentosos a Nikaido, dejando volar en el aire ese flequillo de pianista loco que se ha dejado. En realidad tiene motivos para estar contento: la brecha que le separa de Hörl y de Embacher supera los 41 puntos. Ni Kobayashi, ni Tschofenig, ni Hoffmann, ni mucho menos Kraft, tienen casi ninguna posibilidad. Domen Prevc ha superado lo que parecía una jornada a priori difícil y tiene cazada ya el águila, salvo desastre mayúsculo en Bischofshofen. 




Las tres caras del día: la decepción de Embachar, la alegría exultante de Nikaido, y Domen Prevc que sabe que ha salvado el día con un gran paso adelante. 

jueves, 1 de enero de 2026

EL POLLO YA ESTÁ EN LA CAZUELA

Domen Prevc se ha vuelto a imponer con superioridad en el segundo trampolín, el Große Olympiaschanze de Garmisch-Partenkirchen, aumentando su ventaja sobre Jan Hörl en la clasificación general, distanciándolo en 35 puntos. Podría decirse que Domen Prevc ya ha cazado el pollo dorado y lo ha metido en la cazuela; solo le falta encender el fuego y comérselo. Suyo ha sido el mejor salto de la tarde, 143 metros en la primera manga, completando su actuación con otro portentoso salto de 141 metros. ¿Quién hubiera predicho tal dominación hace tan solo dos o tres años, cuando Domen Prevc parecía estancado, siendo incluso relegado en alguna ocasión a la Continental Cup? Ahora, con 26 años, es capaz de extraer el máximo provecho a su gran estilo de planeador. 

La celebración con reverencia la ha aprendido de Pogacar. 


En el último día de 2025, las noticias destacadas de la calificación fueron la fea caída del estonio Artti Aigro (se le veía hoy en muletas), la no calificación de Halvor Enger Granerud (quién le ha visto y quién le ve), y el récord del trampolín (145,5 metros), conseguido por el jovencísimo Stephan Embacher, superando al de su compatriota Michael Hayböck (145 metros). A pesar de tan magnífico salto, el primer puesto en la calificación fue para Domen Prevc, dado el aterrizaje precario de Embacher. 




Impresionantes imágenes en Garmisch-Partenkirchen, con un día claro. Arriba, Antti Aalto. En las dos inferiores, Daniel Tschofenig (con un día regular) y Stephan Embacher. 


Al acabar la primera manga, concluida con el magistral salto de 143 metros (153,8 puntos) de Prevc, la competición parecía ya bastante decantada en su favor. Por si fuera poco, otros posibles rivales se habían ido cayendo de la lucha por sí solos: Stefan Kraft ha tenido una jornada muy gris (dos saltos de tan solo 123 metros), Anze Lanisek ha fallado en el primer salto y a Timi Zajc se le ha impedido saltar, debido de nuevo a problemas en la longitud del camal.

Un día más, los jueces inflexibles con Timi Zajc


En la segunda manga Ryoyu Kobayashi puso algo de emoción, con un gran salto de 141 metros, con una excelente nota de estilo (tres 19), pero una penalización por la puerta de salida (dos alturas más que los últimos competidores). Si no hubiese realizado un primer salto más o menos mediocre, sus opciones de pódium habrían sido reales. Al menos su gran actuación final forzó a otros saltadores a arriesgar, y a fallar. Fue el caso de Tschofenig, con un mal día (acabó 9º) y los alemanes Hoffmann y Raimund, 6º y 7º respectivamente. Todos ellos han quedado un tanto descolgados de la lucha por el águila dorada.

Ryoyu Kobayashi resopla antes de su último salto.

   

En la recta final de la competición, Stephan Embacher no pudo igualar su portentoso salto de la calificación, pero aun así llegó hasta los 141,5 metros, consiguiendo el segundo salto más largo, que a la postre le valió la tercera posición, por delante de Ren Nikaido. Jan Hörl, con su habitual regularidad y buen estilo, consiguió la segunda posición, sin un segundo salto excesivamente largo, pero sí bien compensado. De todas formas, todo quedaba a disposición de lo que decidiese hacer Domen Prevc. En su último salto, saliendo de la puerta 15, la misma de Hörl, consiguió un salto 9,5 metros más largo. La situación está bastante despejada de cara a los próximos días: Domen Prevc ni siquiera necesita arriesgar en Innsbruck, le vale con hacer un salto simplemente bueno, pero no excelso o excesivamente en el límite. Ha tenido resultados en los diez primeros con anterioridad en el Bergisel (10º en 2020, 7º en 2022 y 9º en 2025). Se podría decir que lo tendría ya medio hecho superando por poco sus registros previos. Aun así, parece predispuesto a conseguir el póker, uniéndose a Hannawald, Stoch y Kobayashi. Su hermano en su día se quedó en tres. 

El primer salto de Domen Prevc. 


Un cartel de unas fans. Domen Prevc, la peor pesadilla de la gravedad. 

lunes, 29 de diciembre de 2025

UN BUEN COLCHÓN PARA DOMEN

Como era previsible, Domen Prevc ha obtenido la victoria en el Schattenbergschanze de Oberstdorf. No ha tenido rivales. Suyos han sido los dos saltos más largos de la tarde, de 141 metros en la primera manga y 140 en la segunda, ambos superando la distancia del trampolín (137 m.). Consigue de esta manera inscribir por primera vez el nombre de un esloveno en este trampolín inicial y lo ha hecho bajo la atenta mirada de su hermano Peter, ganador del águila dorada en 2015/16. 

El estilo extremo de Domen Prevc, con la cabeza entre los esquíes. 

El hermano Peter parece más contento que el propio Domen.  

La ventaja con Daniel Tschofenig, segundo clasificado, es lo suficientemente holgada (17,5 puntos) como para poder disputar sin excesivos apuros los siguientes trampolines. De esta manera, la tournée de este tránsito de año no se prevé tan abierta como la de 2024/25, decidida en los últimos tres saltos, sino que más bien apunta a monólogo absoluto, como las ediciones ganadas por Stoch en 2017/18 y Kobayashi 2018/19. 

Tschofenig ha salvado el día. 

Esta aparente imbatibilidad de Domen Prevc es algo nuevo. En sus inicios, allá por 2016 y 2017, apuntaba buenas maneras, pudiendo ser un buen continuador de la saga de los Prevc, pero luego su trayectoria experimentó un largo bache, del que solo ha comenzado a despertar desde el verano pasado. Hoy ha dado una muestra de su mejor versión, con su estilo tan característico: los esquíes casi completamente paralelos al cuerpo, encajando la cabeza entre ellos y empujando con el cuello, como un pequeño animal oliendo una presa. Cuando sus vuelos parecían terminar, aun conseguían remontar durante unos metros más. A ello hay que sumar su imperturbabilidad, su seriedad, una faceta nueva en él, o al menos no tan acusada en el pasado. Se le ha visto sonreír poco, muy concentrado, como si estuviera aislado del exterior por una urna de cristal. Quizá ese distanciamiento sea necesario para sobrevivir a la presión de este torneo, con un gran seguimiento en Centroeuropa. En muchos casos, solo se presenta una vez la ocasión de ganar los cuatro trampolines. Que se lo digan si no a Freitag, Lindvik, Geiger o Wellinger, a los que les pasó por las narices el triunfo final y no lo obtuvieron. O a Granerud, que lo consiguió en su gran año, cuando ahora parece lejos de sus mejores registros. Dados los altibajos de la trayectoria de Domen, sabe que está ante su gran, y quizá única, oportunidad. 

Con la madurez se le ha afilado el rostro y ha llegado la seriedad. 

Pero no todo han sido alegrías para la delegación eslovena. Timi Zajc había finalizado provisionalmente en segunda posición al acabar la competición, empatado con Tschofenig a puntos, aunque con saltos más largos, pero posteriormente ha sido descalificado por problemas con el traje (¡3 mm más ancho!). Una auténtica desgracia para un saltador que apuntaba muy alto y que ahora queda por completo excluido de la lucha por la gesamtklassement. Así pues, Alemania ha conseguido un tercer puesto de rebote, con Felix Hoffmann, una de las sorpresas de esta temporada. 

Un pódium inesperado para Alemania, que contaba con Raimund. 

Tschofenig y Zajc compartían la segunda posición, hasta que ha llegado la decisión de los jueces. 

Por detrás de Tschofenig y Hoffmann han quedado bastantes saltadores con buenas opciones futuras, como Jan Hörl, Philipp Raimund, Ryōyū Kobayashi (con un segundo salto muy bueno que ha compensado el primero), e incluso Stephan Embacher, Jonas Schuster, la sorpresa del día, y Stefan Kraft. En concreto el primer salto de Schuster ha sido el tercero más largo de toda la jornada.

A pesar del dominio del pequeño de los chicos Prevc, quedan todavía seis saltos, nueve si se cuentan los clasificatorios: nueve oportunidades de ganar, pero también de perder. No en vano, en el historial de Domen figuran dos ocasiones en las que no superó el corte en Garmisch-Partenkirchen: en 2018/19 no superó la calificación y en 2017/18 no pasó a la segunda ronda. De hecho, su mejor resultado en el trampolín de año nuevo se remonta a 2016/17, cuando tenía diecinueve años y era una futura promesa. Finalizó entonces quinto, resultado al que no se ha vuelto a acercar ni por asomo. Algunos de sus rivales inmediatos cuentan allí con victorias (Kobayashi en 2019 y 2022, Tschofenig en 2025). Veremos qué sucede el 1 de enero. 

domingo, 28 de diciembre de 2025

ESLOVENIA, LA NACIÓN A BATIR

Una vez pasadas las comilonas y el tiempo de los regalos, llega el momento de los saltos de esquí, con su torneo más prestigioso, los Cuatro Trampolines. Este año con la noticia de que vuelven a RTVE, al menos la prueba del 1 de enero de Garmisch-Partenkirchen. En esta edición de la Tournée la nación a batir parece ser Eslovenia, como se ha constatado con el esperado primer puesto de Domen Prevc en la calificación de Oberstdorf. Si Eslovenia tiene un alto porcentaje de deportistas per cápita, qué decir de la familia Prevc, focalizada en exclusiva en los saltos, con Peter, el hermano mayor ya retirado, ganador de los cuatro trampolines hace diez años, y Nika, ganadora dos veces en Garmisch-Partenkirchen y una en Oberstdorf. Ahora parece haber llegado el turno de Domen. 

Domen Prevc siempre había sido un saltador de primera línea, con un estilo muy particular, agresivo y lanzado hacia adelante, con predilección por los largos vuelos, siempre al límite. En sus inicios parecía querer comerle el terreno a su hermano Peter, con una muy buena temporada de 2016/2017, pero con los años parecía haberse sometido a los vaivenes habituales de este deporte, en el que los estados de forma son pasajeros como rachas de viento. Su especialidad son los trampolines largos, aquellos en los que se puede planear más. Ahora, con 26 años, parece haber alcanzado su madurez: ha enlazado cinco victorias consecutivas de copa del mundo en el último mes, y es el principal candidato al triunfo final. Parece tan clara su futura victoria que la cuestión radica en saber en qué detalle puede fallar. En caso de hacerlo, Eslovenia cuenta también con otros saltadores excelentes, dispuestos a situarse bien arriba, como Timi Zajc (4º en la calificación de hoy) y Anze Lanisek (9º, con gran experiencia en la tournée).  

Eslovenia tendrá en Austria a su principal nación rival. La otrora base central de Mitteleuropa cuenta de nuevo con el trío de ases que copó el pódium el año pasado: Daniel Tschofenig (3º hoy), Jan Hörl (5º) y Stefan Kraft. Krafti, el más veterano de los tres y el más laureado (46 victorias de copa del mundo), no ha hecho una buena calificación, y se expone de nuevo a una tournée con días buenos alternantes. De todas maneras, los austríacos cuentan en la recámara con una joven promesa, una de las sensaciones de esta temporada, Stephan Embacher (6º), de 19 años, poseedor desde hace poco del récord del trampolín de Engelberg. 

Alemania contará este año con Philip Raimund (2º) como principal candidato. Sobre sus espaldas recaerá la enorme presión de restituir a la nación co-anfitriona un título que no se obtiene desde hace 24 años, nada menos, una losa más pesada que la piedra de Sísifo. Raimund no estará solo: otra de las sensaciones alemanas de esta temporada está siendo Felix Hoffmann (12º), un saltador que, sin ser ya joven y contando con alguna victoria, parece en su mejor forma actualmente. Los problemas de Alemania vendrán, como casi siempre, después de la primera cita en campo propio. Uno de los indiscutibles favoritos será Ryōyū Kobayashi (7º) para Japón. Kobayashi, con tres águilas doradas en su haber, ha alcanzado más paciencia y frialdad con los años, que unidas a su innata elegancia, hacen de él todo un sensei del vuelo. El de Hokkaido también ha creado un clan familiar, a la manera de los Prevc, con Junshiro, el mayor, y el joven Sakutaro. Los japoneses también contarán con Naoki Nakamura (11º) y Ren Nikaido, aunque con opciones mucho más reducidas.

En cuanto al resto de naciones, Noruega lleva un tiempo bastante irreconocible, sin el dominio de otro tiempo. Sus principales representantes serán Halvor Enger Granerud (15º), ya no tan dominador como hace unos años, y el veterano e irregular Johann Andre Forfang (10º). En Polonia seguirán los veteranísimos Stoch (14º) y Zyła. Su principal exponente de futuro es Kacper Tomasiak, de 18 años, con buenos resultados en este inicio de temporada. Finalmente, otras selecciones parecen demasiado lejos: Finlandia, con Aalto y Kytosaho, siempre en posiciones medias, pero que quizá pasen algún que otro apuro en las calificaciones; Estados Unidos, con una hornada joven, pero bastante inexperta; y finalmente Suiza, con el veteranísimo Simon Ammann, siguiendo la línea de longevidad previamente trazada por Noriaki Kasai, y sobre todo con Gregor Deschwanden (8º), un saltador elegante y fino, pero no siempre regular.   

Para los que quieran adentrarse en este bonito deporte, aquí hay una entrada con generalidades, sobre todo referentes a los cuatro trampolines. 

lunes, 6 de enero de 2025

TSCHOFENIG CAZA EL ÁGUILA EN UN FINAL EMOCIONANTE

Tras una emocionante jornada en Bischofshofen, ha sido Daniel Tschofenig el austriaco que ha acabado cazando el águila dorada. Tres pretendientes tenían el trofeo a mano, llegando con posibilidades igualadas a la última jornada: Stefan Kraft lideraba la competición con tan solo 0,6 puntos de ventaja sobre Jan Hörl. En tercera posición estaba Tschofenig, el más joven de los contendientes, a 1,3 puntos del liderato. Los errores han acabado siendo cruciales. Tschofening no ha conseguido los saltos más largos, pero sí los mejor puntuados. Ya se sabe, el diablo está en los detalles. 



El mito de siempre.


En esta jornada de suspense se podía prescindir del resto de saltadores de otras nacionalidades, reducidos a meros espectadores del intercambio de cuchillos voladores de los tres saltadores austriacos. Ni Kobayashi, ni Wellinger, ni Granerud, ni Paschke, ni siquiera Deschwanden o Forfang, han tenido nada que decir. La tournée ha sido, de principio a fin, una yuxtaposición de saltos austriacos ganadores.  


Al acabar la primera manga, Kraft gozaba de cierta ventaja, aunque escasa, que le permitía soñar con una segunda tournée. Hörl no le había puesto las cosas fáciles, con un primer salto de 140,5 metros, que obligaba a los demás a subir la apuesta. Kraft ha conseguido mantener la primera posición, con un salto más corto (136 metros), pero muy compensado por el viento (+18 puntos). En cambio, Tschofenig parecía flaquear, con un salto de igual distancia que el de Kraft, pero peor puntuado. Partía en la segunda manga en la quinta posición, a cuatro puntos del liderato de Kraft.


Un pasito hacia la victoria final. O eso parecía. 


Sin embargo, la remontada de Tschofenig en la segunda manga ha sido espectacular. El saltador de nariz aguileña de Achomitz ha realizado un salto de 140,5 metros, excelentemente ejecutado. Los jueces lo han puntuado con 19 y algún 19,5. Su paso por la tumba había durado poco. Le tocaba entonces el turno a Hörl. Su segundo salto se ha ido todavía más lejos, hasta los 143 metros. Pero, para su desgracia, el aterrizaje había sido defectuoso. A punto ha estado de rozar la nieve con el trasero y con un brazo ha tratado de equilibrar su postura para evitar la caída. Él mismo se ha dado cuenta de su error, que le iba a privar del triunfo final. Los jueces no han sido indulgentes: a pesar de la distancia, su salto, puntuado en torno a los 16 puntos, quedaba por detrás del de Tschofenig, que pasaba a liderar la prueba y la clasificación general. 


Daniel Tschofenig concentrado antes del salto del día. 

Un aterrizaje de 19,5 puntos. 

Hörl prepara su respuesta. 

143 metros, pero casi se va al suelo.


Llegaba el turno de Kraft, último saltador de la jornada. En ese momento, un inoportuno viento ha hecho acto de presencia, interrumpiendo el devenir fluido de la jornada. Ese suspense, magnificado por la organización, ha roto los nervios de Kraft, lo ha dejado frío allá arriba, encaramado en lo alto del trampolín, mientras Tschofenig trataba de combatir su nerviosismo haciendo cucamonas delante de las cámaras. 



La tensa espera.


Finalmente se daba paso al salto de Kraft, que no se lo ha pensado dos veces. Se ha lanzado al vacío con su estilo agresivo, pero no ha encontrado aire para planear. Su vuelo se ha quedado en 137,5 metros, siendo las puntuaciones de estilo y las compensaciones algo inferiores a las del salto de Tschofenig. Al ver los resultados de su salto se le veía claramente amargado, sin ganas de sumarse a la fiesta austriaca en honor de Tschofenig que ya estaba en marcha. Había bajado de golpe a la tercera posición, desvaneciéndose en el aire frío del Paul-Auẞerleitner toda posibilidad de conseguir una segunda águila. 



La cara, la cruz.

El águila para Tschofenig, el shock para Kraft.


A pesar de la sonrisa, Tschofenig parecía sentirse incluso un poco culpable por la derrota de Kraft (un poco a la manera de Pogačar con respecto a Roglič tras la crono de La Planche des Belles Filles en el Tour de 2020). Era también esta vez el joven derrotando al viejo, un mito muy antiguo. El veterano no solo no había conseguido su preciada ave, sino que había sido trinchado como un pollo cuyo único tono dorado era el de la cocción del horno. Habrá que ver cómo serán las cenas a partir de ahora en las concentraciones austriacas. Las demás selecciones habían sido simples comparsas en una competición secuestrada por los austriacos, pero finalmente convertida en algo trepidante hasta el último segundo.


Cualquiera de los tres habría merecido la victoria final.


sábado, 4 de enero de 2025

NUEVO HAT-TRICK AUSTRIACO

Sin espacio para la sorpresa, de nuevo tres austriacos han conseguido las tres primeras posiciones en el Bergisel de Innsbruck. Stefan Kraft ha vuelto a demostrar que es el saltador más experimentado de esta selección austriaca que está avasallando a la competencia. Aún así, poco espacio saca a Hörl y Tschofenig, de forma que estos tres saltadores acabarán por jugarse la tournée en Bischofshofen. 

Parece mentira que sea su primer triunfo en Innsbruck. 

Rompiendo con el esquema habitual, ha sido una jornada plácida en Innsbruck, radiante y sin interrupciones, en la que todos los saltadores han tomado la salida desde la puerta 10. Casi se diría que ha sido una jornada sin emoción, salvo por el hecho de que los tres primeros, Kraft, Hörl y Tschofenig, han estado muy igualados. Los realizadores se han recreado, como suele ser habitual, con las vistas de la ciudad a los pies del trampolín, con una iglesia con cementerio como edificación más cercana, a modo de memento mori para los saltadores. 


Kraft y Tschofenig dominan la caldera de Innsbruck desde las alturas. 


A pesar del triunfo de Kraft en el cómputo de ambos saltos, el salto más prolongado del día ha sido obra de Jan Hörl en la primera manga, con 134 metros, pero 6,7 puntos de descuento por viento. El momento culminante de la prueba, como no podría ser de otra forma, ha tenido lugar en los últimos tres saltos de la segunda manga. Se ha roto un tanto la monotonía con un duelo a tres bandas muy emocionante. Tschofenig, que partía en tercera posición al iniciar la segunda manga, ha realizado un buen salto de 129 metros, que le permitía superar a Deschwanden pero que era quizá demasiado corto para optar por la victoria. Inmediatamente después ha saltado Kraft. Su salto ha sido largo (132,5) y de buena ejecución, colocándose en primera posición. Finalmente Hörl tenía que hacer valer su primer salto de 134 metros, partiendo con buena renta, pero su segundo salto ha sido ligeramente más corto que el de Kraft (132 metros) y un poco peor ejecutado (casi se va de morros, aunque los jueces han sido indulgentes), de manera que ha tenido que conformarse con la segunda posición. 


El primer salto de Hörl, de 134 metros.

Un telemark poco ortodoxo de Hörl en el segundo salto, la diferencia con el ganador.


Deschwanden, Forfang, el joven Ortner y sobre todo Wasek (la gran figura polaca en esta tournée) han tenido una buena jornada. Por contra, no ha sido el día de Granerud ni de Geiger, incapaces de pasar el corte de la primera manga. Kobayashi sigue sin mostrar ni un atisbo de su clase. 


Geiger casi se cae en el primer salto. No pasará de ronda. 

Maximilian Ortner extramotivado. 


La general ha quedado muy ajustada, estando todo por decidir de cara a Bischofshofen. Kraft lidera la tournée, con Jan Hörl tan solo a 0,6 puntos. El ganador el año pasado en Innsbruck está siendo muy regular y casi inexpresivo durante toda la tournée. Daniel Tschofenig se sitúa también muy cerca, a 1,3 puntos. El torneo se va a decidir por cuestión de ligeros errores. En cuarta posición, con más dificultad de discutir el pódium austriaco, se encuentra Gregor Deschwanden, a 23,8 puntos de la cabeza. 


Deschwanden finalmente cuarto, también en la general. Una actuación muy destacable en conjunto. 


Repasemos los resultados de Bischofshofen de los tres saltadores de cabeza. Kraft ganó el año pasado en este trampolín, consiguiendo la tercera posición en 2013, 2015 y 2019. Es de los tres el saltador con más resultados en este trampolín, dada su edad. El mejor resultado de Hörl es solamente una tercera posición en 2022, aunque es su saltadero local. Tschofenig, más joven, tiene una victoria en la Continental Cup de 2021. El Paul-Auẞerleitner-schanze es un trampolín más largo, más agreste, que permite más vuelo, y en el que Kraft puede hacer valer su primera posición y su experiencia planeadora. De todas maneras, yo no sabría por cual de los tres apostar.


Mirada de cazar su segunda águila.