viernes, 29 de diciembre de 2023

EUFORIA LOCAL EN OBERSTDORF: VICTORIA DE WELLINGER

Cumpliendo con los pronósticos, el triunfo en el primero de los cuatro trampolines ha quedado en casa, en Alemania, en manos de Andreas Wellinger. El campeón olímpico de 2018 ha confirmado las expectativas positivas generadas tras su salto de ayer en la calificación y no ha cedido ante la presión ambiental. Así pues, la competición parece encarrilada para Wellinger y para Alemania, aunque no tendrán las cosas fáciles, puesto que tanto Ryoyu Kobayashi como Stefan Kraft no han quedado demasiado lejos, y podrían inquietar seriamente el liderato alemán en las sucesivas jornadas. 

Wellinger confirma, pero Kobayashi y Kraft también. 


La tarde ha comenzado tibia, con saltos no demasiado prometedores y con alguna que otra sorpresa negativa. Al ya esperado bajo rendimiento de los veteranos polacos se ha unido el catastrófico salto de Halvor Egner Granerud, el vigente ganador de la competición. Su salto solo puede ser calificado como mediocre o fallido, siendo el penúltimo peor (tan solo 105,5 metros) y por tanto quedando fuera de la segunda manga. Se preveía una bajada de rendimiento del campeón noruego, pero no un descalabro semejante. Sin ánimo de excusar su fallo, hay que reconocer que no ha sido un caso del todo aislado: en un inicio, no estaba siendo una tarde de grandes saltos. Solamente al final de la primera manga los saltadores han comenzado a superar los 130 metros. En cambio, el inicio de la segunda ha sido más trepidante, con casi todos los competidores superando esa distancia (aunque sin apenas compensaciones). En el tramo final la cosa se ha serenado, dando lugar a una resolución bastante ajustada y un tanto anticlimática en cuanto a lo que se refiere a la longitud de los saltos. 

La decepción del torneo. 


El triunfo de Andreas Wellinger se ha basado fundamentalmente en su primer salto, largo (139,5 metros) y bien ejecutado (tres puntuaciones de 19,5 por parte de los jueces). Era el último en saltar en la primera manga y ya contaba con la presión de los buenos saltos de Kobayashi (134,5), Kraft (132,5) y su compatriota Geiger (133,5). En la segunda manga, Geiger ha pinchado (no ha superado la presión, como muchas veces le pasa), mientras que Kraft, Kobayashi y Wellinger han mantenido sus posiciones, con saltos inferiores, dadas las condiciones cambiantes. Kraft solo ha conseguido 120 metros, Kobayashi ha alcanzado los 129 y Wellinger se ha defendido, con unos 128 metros que le han permitido mantener el primer puesto, con tan solo tres puntos de diferencia sobre el japonés, un auténtico especialista en este trampolín. Cabe decir que tanto Kraft como Kobayashi saltaron en la primera manga desde la salida 17, mientras que Wellinger lo hizo desde la 18, siendo beneficiado ligeramente, aun a pesar de las compensaciones recibidas por sus rivales. 

En cuarta posición ha quedado Lovro Kos, el mejor de los eslovenos: después de una primera manga en la que no había quedado entre los mejores, ha conseguido igualar en la segunda manga la distancia del salto ganador de Wellinger (139,5 metros). En quinta posición ha terminado Marius Lindvik, el mejor de los noruegos. Todavía puede optar a pódium y a victorias parciales, aunque los 23 puntos que le separan del liderato le ponen realmente difícil la remontada.

Se le veía tranquilo, asomado al balcón.



Los tres primeros en Oberstdorf.


En realidad, la competición acaba de empezar y todavía habrá cambios, aunque se han perfilado con nitidez las figuras que lucharán por el triunfo en la clasificación general: Wellinger, Kobayashi y Kraft, sin descartar a Kos. Los alemanes han ratificado las buenas sensaciones previas, aunque se debe moderar la euforia local. Cabe recordar que el Schattenbergschanze de Oberstdorf suele propiciar alegrías alemanas que con el paso de los días acaban defraudándose. El tránsito del año nuevo no siempre es favorable para sus saltadores, que parecen padecer una especial maldición en Garmisch-Partenkirchen. También Severin Freund y Karl Geiger comenzaron en el pasado reciente ganando en Oberstdorf, para luego acabar inclinando la cabeza ante otros saltadores foráneos, más regulares y fiables. Así pues Wellinger puede estar orgulloso de su triunfo, dando forma una racha muy fructífera para su equipo, pero no por ello debe dejar de mirar de reojo al retrovisor, donde tiene demasiado cerca a Kraft y, sobre todo, a Ryoyu Kobayashi. 

jueves, 28 de diciembre de 2023

PREVISIÓN: DUELO ENTRE LAS DOS NACIONES ANFITRIONAS

Llega la navidad y mi anual "cambio de disciplina": es tiempo de dar la bienvenida al nuevo año rodeado de montañas nevadas, aunque tenga que ser por la tele y cada año con menos nieve auténtica. Hay gente que en estas fechas ve ciertas películas, lee ciertos libros, se viste con jerséis de renos o realiza ciertas actividades hogareñas que no tiene tiempo ni ganas de realizar durante el resto del año: en mi caso, esta "tradición" particular navideña es seguir los saltos de esquí. Ocho saltos buenos, largos y bien ejecutados, más otros cuatro de calificación, separan a todos los saltadores de la victoria en la que es la más antigua prueba de regularidad en el salto de esquí, sin duda la más prestigiosa y reconocida. El tiempo de los trampolines, Oberstdorf, Garmisch-Partenkirchen, Innsbruck y Bischofshofen, cada uno con sus particularidades, obliga a detener todo lo demás.  

La edición de 2023/2024 de los cuatro trampolines se presenta como un duelo entre las dos naciones anfitrionas, Alemania y Austria. Ambas naciones llegan muy bien preparadas. Alemania inicia la tournée con dos o tres candidatos serios, fundamentalmente Andreas Wellinger, Karl Geiger y el sorprendente Pius Paschke. Wellinger ha conseguido en la calificación de Oberstdorf el mejor salto (135 metros para 151,4 puntos), seguido de Geiger, ganador este año de las dos pruebas de Kligenthal. Por su parte, el veterano Paschke, hasta el momento un saltador modesto, consiguió su primer triunfo individual en Engelberg; su salto hoy en la calificación no ha sido tan bueno, pero sí se sitúa entre los diez primeros para la prueba de verdad de mañana. El joven Philipp Raimund, siempre muy entusiasta, también ha conseguido una buena calificación, y de igual manera Stephan Leyhe se ha mostrado sólido en pruebas previas. Como conjunto, parecen imparables. Si bien tanto las esperanzas como la presión son grandes, también lo es la sequía sin un triunfo alemán en la clasificación final de los cuatro trampolines, remontándose nada menos que a 2002 y a Sven Hannawald (el del primer "pleno"). 

Pero enfrente tienen nada menos que al austríaco Stefan Kraft, una leyenda de este deporte, con 35 triunfos en copa del mundo. El menudo saltador ha llegado ya a su plena madurez, con treinta años cumplidos, obteniendo en este inicio de temporada triunfos en Ruka, Lillehammer y Engelberg. Para mí es el favorito número uno a conseguir el triunfo en la tournée, principalmente porque ya sabe lo que es ganarla (en 2014/2015) y sus resultados previos le preceden. Ha llovido bastante desde entonces (el mundo ha cambiado), pero el austríaco no ha dejado de ganar y conseguir podios en todo este tiempo. Algunos hablan de problemas físicos, pero el salto de hoy parece desmentirlos. Junto a él en el equipo de Austria se encuentran Jan Hörl y Michael Hayböck, un tanto más irregulares (aunque este año puede hacerlo muy bien Hörl). La sensación de la pasada tournée, Daniel Tschofenig, ha realizado un salto calificatorio más discreto. 

El resto de naciones parecen un punto por detrás. Si bien hace un año la tournée se dirimió entre una joven Noruega, con Halvor Egner Granerud, y la experimentada Polonia, con Dawid Kubacki, con Eslovenia como espectadora privilegiada, estas tres selecciones no parecen atravesar su mejor momento, sobre todo las dos primeras. Granerud no ha empezado la temporada con buen pie, bastante alejado de sus portentosos saltos del ejercicio anterior. Marius Lindvik sí parece más preparado para asumir el liderato de Noruega, habiendo superado la irregularidad de otros años. También Johann Andre Forfang, ya convertido en casi un veterano después de sus prometedores comienzos, ha realizado un buen salto de calificación, aprovechando una racha favorable de viento. Peor pintan las cosas para Polonia, donde ninguno de sus tres veteranos (Kubacki, Stoch y Zyła) parece en su mejor momento, sin relevo generacional a la vista.

Por parte eslovena la situación no parece tan preocupante, pues tanto Timi Zajc como Anze Lanisek pueden hacerlo bastante bien, aun no partiendo como favoritos. Lanisek en concreto no parece en el estado de forma del año pasado, que le permitió rivalizar con Granerud y Kubacki. En la recámara también tienen a Lovro Kos, que podría incluso hacerlo mejor que sus otros dos compatriotas. Aunque sin duda el esloveno que ha llamado más la atención en la calificación ha sido Peter Prevc, que parece haber recuperado su "mojo", después de haber pasado varias temporadas siendo una sombra del saltador elegante que consiguió la tournée y la Copa del mundo en 2015/2016. Desde entonces sus destellos de calidad han sido más esporádicos, teniendo que compartir protagonismo con el resto de su familia.  

El resto de selecciones parecen un paso por detrás. Japón cuenta con Ryoyu Kobayashi como gran punto de referencia, siempre un seguro para posicionarse delante. Podría decirse sin titubear que el japonés es el mejor saltador de su generación (creo firmemente en ello), un exponente único de este deporte, pero condenado, como otros grandes saltadores, a padecer las oscilaciones inherentes a un deporte tan dependiente de las condiciones atmosféricas. Es la elegancia personificada, siempre rozando el 20. Tengo la impresión de que este año va a ser un contendiente serio (no hay que olvidar que en su haber ya tiene dos águilas doradas, una de ellas con "pleno", como Hannawald y Stoch, además de 30 victorias en copa del mundo). 

Suiza ha despertado con Gregor Deschwanden, mientras que Finlandia todavía está bastante atrás, sin recuperar ni un atisbo de la brillantez que hizo de este país la patria de saltadores, con mitos pasados como Nykänen o Ahonen. La responsabilidad colocada sobre los hombros de Antti Aalto parece excesiva y de momento no es un saltador ganador, ni siquiera con posibilidades de entrar en un top-ten. Italia presenta un buen equipo, aunque humilde. Hoy han sorprendido con Alex Insam consiguiendo un excelente salto en la calificación. Por libre estará el búlgaro Vladimir Zografski, siempre irregular, capaz de grandes cosas dado su talento natural, pero con resultados habitualmente modestos en las grandes citas. 

En resumen, los grandes favoritos para esta edición serían, casi por orden de preferencia, Kraft, Wellinger, Kobayashi y Geiger, y por qué no, también Lindvik o Paschke. Veremos si acierto en los pronósticos.  

Stefan Kraft (1993), ganador en 2014/2015.

Peter Prevc (1992), ganador en 2015/2016

Kamil Stoch (1987), ganador en 2016/2017, 2017/2018 y 2020/2021


Ryoyu Kobayashi (1998), ganador en 2018/2019 y 2021/2022

Dawid Kubacki (1990), ganador en 2019/2020


Halvor E. Granerud (1996), ganador en 2022/2023