jueves, 4 de enero de 2024

TERCER TRAMPOLÍN, TERCER GANADOR

Después de la euforia alemana en Oberstdorf, le ha llegado el turno a los austríacos, con el triunfo de Jan Hoerl en el Bergisel de Innsbruck. Un triunfo conseguido sobre Ryoyu Kobayashi y Michael Hayboeck, para redondear el delirio austríaco. Las condiciones de viento fueron cambiantes, como suele suceder en Innsbruck, con saltos iniciales muy potentes, que fueron poco a poco viéndose perjudicados por un viento sucio, que propició incluso un parón largo a falta de los últimos siete saltadores. La salida fue cambiándose a lo largo de la competición, intentando adaptarse a la variabilidad del viento: la salida inicial 11 fue rebajada a la 10 al final de la primera manga, mientras que en la segunda manga se subió a la 13, quedándose en los últimos cinco saltos en la 12. Los austríacos salieron beneficiados de estos parones estratégicos, pudiendo aprovechar al máximo un viento favorable que les sustentaba en la parte baja de la caldera que conforma esta peculiar estructura. 

El primer salto de Hoerl, un salto que valía la victoria

Los rendimientos de Hoerl y Kobayashi fueron bastante parejos. El austríaco consiguió el primer puesto en la primera manga tras un salto de 134 metros desde la salida 10. Se quedaba a muy poco del salto más largo del día (135,5 metros), conseguido por Lovro Kos, pero desde una salida superior y con penalización por viento favorable. El buen salto de Kobayashi en la primera manga, unido a un salto de inferior puntuación de Wellinger, le permitió al japonés partir en la segunda manga con el liderato bajo el brazo. 

En la segunda manga, los últimos cinco saltadores (Wellinger, Zyla, Kos, Kobayashi y Hoerl) saltaron en condiciones casi idénticas. En ese último salto salió a relucir la clase de Kobayashi, que con un salto de 132 metros ponía ya una pierna encima del águila dorada, para poder montar sobre ella de forma plena en Bischofshofen. Previamente los resultados del japonés en Bergisel habían sido alternos, un año malo y un año bueno. Esta vez, tocaba año bueno. Hoerl resistió el envite del japonés con un salto menor, pero que le permitía retener la victoria. De hecho, la tarde fue un ejercicio paralelo para Hoerl y Kobayashi, uno con el salto bueno en la primera manga, el otro en la segunda. Siguiendo con las rimas, Kobayashi y Wellinger calcaron exactamente las mismas puntuaciones de estilo en la primera manga y en la segunda. 


El mejor salto de Kobayashi, el segundo

 

De esta manera, la general queda muy ajustada. Lanisek ha visto truncada su progresión ascendente, mientras que Kraft comienza a resentirse de los días de competición. La situación ha sido aprovechada por Jan Hoerl. Después de su fantástico triunfo de hoy supera en la general a su compatriota Kraft por 10,2 puntos. Wellinger ha competido bien, con mucha hambre y estilo, pero ha quedado relegado por detrás de Kobayashi, aunque a una distancia que permite todavía albergar esperanzas de ver una confrontación hermosa. Tan solo les separan 4,8 puntos. 

Tercer segundo puesto consecutivo de Kobayashi.

Si se repasa el historial de resultados en Bischofshofen de Kobayashi y Wellinger, la situación parece beneficiar al japonés. Los de Kobayashi han sido: 42º (2017), 20º (2018), 1º (2019), 7º (2020), 14º (2021), 1º y 5º (2022, no hubo Innsbruck ese año) y 17º (2023). Los de Wellinger han sido los siguientes: 19º (2013), 9º (2014), 15º (2016), 31º (2017), 3º (2018), 15º (2019), 15º y 33º (2022) y 20º (2023). No solo cuenta la historia reciente, sino que también el japonés cuenta con su regularidad y su mentalidad fuerte como aliadas, aunque el entrenador alemán se muestre optimista acerca de las opciones de Wellinger, dada la mayor velocidad del cuarto trampolín. En cuestiones de estilo, suelen ser los dos mejores saltadores del panorama internacional. Queda programado de esta manera un interesante duelo para la tarde del día 6 en Bischofshofen. 

Todo abierto para Bischofshofen


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