martes, 6 de enero de 2026

UN PREVC, DIEZ AÑOS DESPUÉS

Las previsiones iniciales se han cumplido y Domen Prevc ha conseguido el Torneo de los Cuatro Trampolines, diez años después de que lo obtuviera su hermano Peter. Ha concluido primero en los dos saltos alemanes y segundo en los dos austríacos, completando una Tournée aparentemente fácil y bajo control. No ha habido ni un atisbo de su pasada irregularidad. El camino desde sus inicios en 2015/2016 hasta este punto no ha sido del todo lineal, pues, como ya comenté en una de las últimas entradas, su trayectoria parecía estancada, a pesar de sus inicios francamente prometedores. Pero ha sabido esperar al momento oportuno, de madurez, serenidad y forma física. 

Ya tiene el águila. Como su hermano. 

La competición hoy en el trampolín Paul Auẞerleitner de Bischofshofen ha sido bastante tranquila, con bastante continuidad en los saltos. De todas maneras, el viento de cola ha sido la nota predominante, no pudiendo alcanzarse saltos muy largos (no se ha superado la distancia de 142 metros del saltadero). En la primera manga, Domen Prevc ha impuesto su ley, con un salto de 138 metros y 150,4 puntos. Los saltadores que le seguían en la clasificación general, Nikaido y Embacher, han pinchado un poco en el primer salto, especialmente el japonés (solo 132 metros y 134,9 puntos). 


Nikaido ha subsanado el fallo del primer salto, con otro de 141 metros.


En la segunda manga Domen quizá se ha relajado (solo un poco), concediendo el triunfo a Daniel Tschofenig, en su mejor versión, que repite triunfo en Bischofshofen. De todas maneras, el salto de Tschofenig no ha sido el más largo de la jornada: el mérito corresponde a Ren Nikaido, pero su salto se ha realizado desde una puerta más alta y apenas ha recibido compensación de viento, a diferencia del de Tschofe. El austríaco consigue su décimo triunfo individual (Domen Prevc cuenta ya con 16). El tercer escalón ha quedado para Ryōyū Kobayashi, que de esta manera maquilla un paso por las cuatro colinas que no ha sido del todo satisfactorio. Poco le debe importar ya, en realidad, a alguien que tiene ya tres águilas en su estantería. 


Austria ya tiene una nueva figura (a añadir a la lista).




Tschofenig se resarce y reconoce al justo vencedor final. 


En cuanto a la clasificación general, Jan Hörl ha finalizado segundo (siempre regular y casi siempre exacto en el estilo, pero sin un momento deslumbrante, como el año pasado) y tercero, Stephan Embacher. Este joven de 19 años ha sido uno de los descubrimientos del torneo, o mejor dicho del inicio de la temporada. En esta disciplina que busca siempre la ligereza, la precocidad es casi la norma; de todas maneras, un inicio precoz no es sinónimo de una trayectoria continuamente ascendente. Hay estados de forma que van y bien, mejores momentos para superar la presión que otros, e incluso inconvenientes técnicos que pueden dar al traste con la solvencia de toda una selección (como lo que le ocurre a Noruega actualmente, otrora dominadora). Domen Prevc bien sabe de estas oscilaciones caprichosas. Por eso no ha dejado pasar su oportunidad. 

Estúpido artículo en Marca de clickbait puro y duro sobre las dimensiones de los trajes (y lo que ocultan). Para una vez que se habla de los saltos y es por esto... 


Fiesta eslovena. Con trompetas balcánico-yugoslavas a lo Underground de Kusturica. 


Y hasta aquí, mi paso anual por los saltos de esquí y por los cuatro trampolines. Mañana vuelve la rutina diaria, que en mi otra faceta, es la del ciclismo. Un saludo y hasta dentro de 11 meses y 22 días. 

domingo, 4 de enero de 2026

NIKAIDO IMPIDE EL GRAN SLAM DE PREVC

El Bergisel de Innsbruck es un saltadero propicio a las sorpresas y a los finales ajustados. Así ha sido esta tarde: Ren Nikaido, japonés de 24 años, ha obtenido su primera victoria individual, impidiendo a Domen Prevc extender su dominio sobre los cuatro trampolines. La victoria del japonés se ha producido tan solo por 0,5 puntos de diferencia sobre Domen Prevc, y 0,7 con el tercer clasificado, Stephen Embacher, la nueva sensación austriaca. En más de una ocasión me han dicho que en esto de los saltos parecen caer todos en el mismo sitio, y esa impresión es algo menos falsa en el Bergisel de Innsbruck, un saltadero donde no hay espacio para el error y donde medio metro de diferencia, o medio punto de ejecución, pueden ser decisivos. 

Tres saltadores igualados, pero al final el triunfo ha recaído en Nikaido.


También se requiere un poco de suerte, ya que los vientos de las primeras horas de la tarde son un poco traviesos y juegan malas pasadas. Esta vez no ha sido así, no ha habido apenas interrupciones, a diferencia de en la calificación, en la que los saltadores del tramo final se vieron afectados por un largo parón. De hecho, Domen Prevc obtuvo un mal resultado (tan solo pudo finalizar el 30º), bastante peor que otros saltadores que tuvieron que enfrentarse a las mismas condiciones, como por ejemplo Ryōyū Kobayashi.  

Ese mal resultado abría cierto espacio para la incertidumbre, que Domen se encargó de despejar en su primer salto en el día de verdad, alcanzando los 129,5 metros. Aun así, no fue suficiente, puesto que Hörl, Nikaido y Embacher consiguieron mejores saltos en la primera manga. En concreto, Nikaido y Embacher acabaron empatados. 

El primer salto de Nikaido, que pone las cosas difíciles a los demás. 

Embacher le iguala a puntos. Todo se resolverá en la segunda manga. 


En la segunda manga se vivió algo de emoción. Domen Prevc hizo un gran segundo salto, quedándose a un metro de su primer intento. Para su alivio, Jan Hörl se quedó bastante atrás. Contra todo pronóstico, Nikaido no cedió ante la presión e igualó la marca de Prevc, aunque hiciera un peor salto en conjunto en cuanto a estilo y en compensaciones. Quedó de todas formas por delante del esloveno tras la suma de ambos saltos. Ni él mismo parecía creérselo. Embacher, el último en saltar, se quedó con las ganas: su salto fue medio metro más corto que el de Nikaido y un poco peor compensado. En fin, la cuestión se ha decidido por decimales. Sí, van a tener razón, todos parecen caer en el mismo sitio.  

El aterrizaje de Domen Prevc. Tres diecinueves.

El aterrizaje de Nikaido. Dos diecinueves y un dieciocho y medio. 

Embacher sabe que ha hecho un gran salto. También tres diecinueves, pero medio metro menos que Nikaido.

Nikaido estaba, como es lógico, exultante. Más eufórico de lo que se puede presuponer en un frío japonés de Hokkaido. Con su triunfo se une a Kazuyoshi Funaki (1995, 1997, 1998), Noriaki Kasai (1999) y Ryōyū Kobayashi (2019, 2022), previos ganadores nipones en Innsbruck. A Embacher, en cambio, se le veía bastante decepcionado. Tiene 19 años, lleva acumulando saltos extraordinarios en los últimos meses y se ha quedado esta vez a las puertas de un gran triunfo en casa. Era bastante entendible la mueca decepcionada de su rostro, a pesar de contrastar con la habitual y extraña alegría de todos los competidores al aceptar los resultados. Por su parte, Domen Prevc ha aceptado con bastante deportividad no hacerse con los cuatro triunfos. Ha saludado con varios cabezazos ostentosos a Nikaido, dejando volar en el aire ese flequillo de pianista loco que se ha dejado. En realidad tiene motivos para estar contento: la brecha que le separa de Hörl y de Embacher supera los 41 puntos. Ni Kobayashi, ni Tschofenig, ni Hoffmann, ni mucho menos Kraft, tienen casi ninguna posibilidad. Domen Prevc ha superado lo que parecía una jornada a priori difícil y tiene cazada ya el águila, salvo desastre mayúsculo en Bischofshofen. 




Las tres caras del día: la decepción de Embachar, la alegría exultante de Nikaido, y Domen Prevc que sabe que ha salvado el día con un gran paso adelante. 

jueves, 1 de enero de 2026

EL POLLO YA ESTÁ EN LA CAZUELA

Domen Prevc se ha vuelto a imponer con superioridad en el segundo trampolín, el Große Olympiaschanze de Garmisch-Partenkirchen, aumentando su ventaja sobre Jan Hörl en la clasificación general, distanciándolo en 35 puntos. Podría decirse que Domen Prevc ya ha cazado el pollo dorado y lo ha metido en la cazuela; solo le falta encender el fuego y comérselo. Suyo ha sido el mejor salto de la tarde, 143 metros en la primera manga, completando su actuación con otro portentoso salto de 141 metros. ¿Quién hubiera predicho tal dominación hace tan solo dos o tres años, cuando Domen Prevc parecía estancado, siendo incluso relegado en alguna ocasión a la Continental Cup? Ahora, con 26 años, es capaz de extraer el máximo provecho a su gran estilo de planeador. 

La celebración con reverencia la ha aprendido de Pogacar. 


En el último día de 2025, las noticias destacadas de la calificación fueron la fea caída del estonio Artti Aigro (se le veía hoy en muletas), la no calificación de Halvor Enger Granerud (quién le ha visto y quién le ve), y el récord del trampolín (145,5 metros), conseguido por el jovencísimo Stephan Embacher, superando al de su compatriota Michael Hayböck (145 metros). A pesar de tan magnífico salto, el primer puesto en la calificación fue para Domen Prevc, dado el aterrizaje precario de Embacher. 




Impresionantes imágenes en Garmisch-Partenkirchen, con un día claro. Arriba, Antti Aalto. En las dos inferiores, Daniel Tschofenig (con un día regular) y Stephan Embacher. 


Al acabar la primera manga, concluida con el magistral salto de 143 metros (153,8 puntos) de Prevc, la competición parecía ya bastante decantada en su favor. Por si fuera poco, otros posibles rivales se habían ido cayendo de la lucha por sí solos: Stefan Kraft ha tenido una jornada muy gris (dos saltos de tan solo 123 metros), Anze Lanisek ha fallado en el primer salto y a Timi Zajc se le ha impedido saltar, debido de nuevo a problemas en la longitud del camal.

Un día más, los jueces inflexibles con Timi Zajc


En la segunda manga Ryoyu Kobayashi puso algo de emoción, con un gran salto de 141 metros, con una excelente nota de estilo (tres 19), pero una penalización por la puerta de salida (dos alturas más que los últimos competidores). Si no hubiese realizado un primer salto más o menos mediocre, sus opciones de pódium habrían sido reales. Al menos su gran actuación final forzó a otros saltadores a arriesgar, y a fallar. Fue el caso de Tschofenig, con un mal día (acabó 9º) y los alemanes Hoffmann y Raimund, 6º y 7º respectivamente. Todos ellos han quedado un tanto descolgados de la lucha por el águila dorada.

Ryoyu Kobayashi resopla antes de su último salto.

   

En la recta final de la competición, Stephan Embacher no pudo igualar su portentoso salto de la calificación, pero aun así llegó hasta los 141,5 metros, consiguiendo el segundo salto más largo, que a la postre le valió la tercera posición, por delante de Ren Nikaido. Jan Hörl, con su habitual regularidad y buen estilo, consiguió la segunda posición, sin un segundo salto excesivamente largo, pero sí bien compensado. De todas formas, todo quedaba a disposición de lo que decidiese hacer Domen Prevc. En su último salto, saliendo de la puerta 15, la misma de Hörl, consiguió un salto 9,5 metros más largo. La situación está bastante despejada de cara a los próximos días: Domen Prevc ni siquiera necesita arriesgar en Innsbruck, le vale con hacer un salto simplemente bueno, pero no excelso o excesivamente en el límite. Ha tenido resultados en los diez primeros con anterioridad en el Bergisel (10º en 2020, 7º en 2022 y 9º en 2025). Se podría decir que lo tendría ya medio hecho superando por poco sus registros previos. Aun así, parece predispuesto a conseguir el póker, uniéndose a Hannawald, Stoch y Kobayashi. Su hermano en su día se quedó en tres. 

El primer salto de Domen Prevc. 


Un cartel de unas fans. Domen Prevc, la peor pesadilla de la gravedad.